Archivo | Ir por lana y volver trasquilado RSS feed for this section

Ir por lana y volver trasquilado

31 May

Ir por lana y volver trasquilado:
Nuestro colaborador, el tío Casiano, hoy nos trae una expresión cuyo origen está en el mundo ganadero castellano: “Ir por lana y volver trasquilado”. Vamos a estudiar su significado, su origen y vamos a poner algunos ejemplos.

Significado

Decimos que alguien “fue por lana y volvió (salió) trasquilado” cuando espera obtener un gran beneficio de una determinada situación, y sin embargo obtiene una pérdida, una desilusión o un desengaño, o todo a la vez. Se aplica esta locución también a todas aquellas situaciones cuyo resultado es el opuesto al previsto, y que acaban mal de forma inesperada o catastrófica. También podemos aplicarla cuando alguien quiere ofender a otra persona, y resulta ofendido él mismo.

Vocabulario

La lana: es el pelo de las ovejas y de otros animales, que se usa para hacer tejidos. En el caso de la meseta castellana, la lana provenía y proviene de las ovejas. Ir por lana significa “ir a buscar lana”.  Usamos muy frecuentemente esta combinación de verbo y preposición.
Trasquilar: significa cortar el pelo de las ovejas y de otros animales. Los pastores trasquilaban (y trasquilan) a las ovejas al final de la primavera, es decir, justo en esta época del año. Un sinónimo de trasquilar es esquilar. 

Origen

En el mundo pastoril castellano de la edad media y siglos sucesivos, el comercio de la lana con el norte de Europa constituyó una importante fuente de riqueza. La lana de las ovejas era, por tanto, un bien preciado. Cada vez que uno de estos animales se perdía, por azar o por descuido de los pastores, era muy probable que volviera al rebaño sin su pelo, es decir, trasquilado. Esto constituía un pérdida de ganancia para el dueño del rebaño, y por tanto un hecho indeseable.

Ejemplos

Julián pensó que ese negocio sería el negocio de su vida y sin embargo se ha arruinado. Fue por lana y volvió trasquilado.
Quiso ofendernos con sus palabras pero se dio cuenta de que no podía con nosotros, vino por lana y salió trasquilado.

Ir por lana y volver trasquilado

31 May

Ir por lana y volver trasquilado:
Nuestro colaborador, el tío Casiano, hoy nos trae una expresión cuyo origen está en el mundo ganadero castellano: “Ir por lana y volver trasquilado”. Vamos a estudiar su significado, su origen y vamos a poner algunos ejemplos.

Significado

Decimos que alguien “fue por lana y volvió (salió) trasquilado” cuando espera obtener un gran beneficio de una determinada situación, y sin embargo obtiene una pérdida, una desilusión o un desengaño, o todo a la vez. Se aplica esta locución también a todas aquellas situaciones cuyo resultado es el opuesto al previsto, y que acaban mal de forma inesperada o catastrófica. También podemos aplicarla cuando alguien quiere ofender a otra persona, y resulta ofendido él mismo.

Vocabulario

La lana: es el pelo de las ovejas y de otros animales, que se usa para hacer tejidos. En el caso de la meseta castellana, la lana provenía y proviene de las ovejas. Ir por lana significa “ir a buscar lana”.  Usamos muy frecuentemente esta combinación de verbo y preposición.
Trasquilar: significa cortar el pelo de las ovejas y de otros animales. Los pastores trasquilaban (y trasquilan) a las ovejas al final de la primavera, es decir, justo en esta época del año. Un sinónimo de trasquilar es esquilar. 

Origen

En el mundo pastoril castellano de la edad media y siglos sucesivos, el comercio de la lana con el norte de Europa constituyó una importante fuente de riqueza. La lana de las ovejas era, por tanto, un bien preciado. Cada vez que uno de estos animales se perdía, por azar o por descuido de los pastores, era muy probable que volviera al rebaño sin su pelo, es decir, trasquilado. Esto constituía un pérdida de ganancia para el dueño del rebaño, y por tanto un hecho indeseable.

Ejemplos

Julián pensó que ese negocio sería el negocio de su vida y sin embargo se ha arruinado. Fue por lana y volvió trasquilado.
Quiso ofendernos con sus palabras pero se dio cuenta de que no podía con nosotros, vino por lana y salió trasquilado.

Ir por lana y volver trasquilado

31 May

Ir por lana y volver trasquilado:
Nuestro colaborador, el tío Casiano, hoy nos trae una expresión cuyo origen está en el mundo ganadero castellano: “Ir por lana y volver trasquilado”. Vamos a estudiar su significado, su origen y vamos a poner algunos ejemplos.

Significado

Decimos que alguien “fue por lana y volvió (salió) trasquilado” cuando espera obtener un gran beneficio de una determinada situación, y sin embargo obtiene una pérdida, una desilusión o un desengaño, o todo a la vez. Se aplica esta locución también a todas aquellas situaciones cuyo resultado es el opuesto al previsto, y que acaban mal de forma inesperada o catastrófica. También podemos aplicarla cuando alguien quiere ofender a otra persona, y resulta ofendido él mismo.

Vocabulario

La lana: es el pelo de las ovejas y de otros animales, que se usa para hacer tejidos. En el caso de la meseta castellana, la lana provenía y proviene de las ovejas. Ir por lana significa “ir a buscar lana”.  Usamos muy frecuentemente esta combinación de verbo y preposición.
Trasquilar: significa cortar el pelo de las ovejas y de otros animales. Los pastores trasquilaban (y trasquilan) a las ovejas al final de la primavera, es decir, justo en esta época del año. Un sinónimo de trasquilar es esquilar. 

Origen

En el mundo pastoril castellano de la edad media y siglos sucesivos, el comercio de la lana con el norte de Europa constituyó una importante fuente de riqueza. La lana de las ovejas era, por tanto, un bien preciado. Cada vez que uno de estos animales se perdía, por azar o por descuido de los pastores, era muy probable que volviera al rebaño sin su pelo, es decir, trasquilado. Esto constituía un pérdida de ganancia para el dueño del rebaño, y por tanto un hecho indeseable.

Ejemplos

Julián pensó que ese negocio sería el negocio de su vida y sin embargo se ha arruinado. Fue por lana y volvió trasquilado.
Quiso ofendernos con sus palabras pero se dio cuenta de que no podía con nosotros, vino por lana y salió trasquilado.

Ir por lana y volver trasquilado

31 May

Ir por lana y volver trasquilado:
Nuestro colaborador, el tío Casiano, hoy nos trae una expresión cuyo origen está en el mundo ganadero castellano: “Ir por lana y volver trasquilado”. Vamos a estudiar su significado, su origen y vamos a poner algunos ejemplos.

Significado

Decimos que alguien “fue por lana y volvió (salió) trasquilado” cuando espera obtener un gran beneficio de una determinada situación, y sin embargo obtiene una pérdida, una desilusión o un desengaño, o todo a la vez. Se aplica esta locución también a todas aquellas situaciones cuyo resultado es el opuesto al previsto, y que acaban mal de forma inesperada o catastrófica. También podemos aplicarla cuando alguien quiere ofender a otra persona, y resulta ofendido él mismo.

Vocabulario

La lana: es el pelo de las ovejas y de otros animales, que se usa para hacer tejidos. En el caso de la meseta castellana, la lana provenía y proviene de las ovejas. Ir por lana significa “ir a buscar lana”.  Usamos muy frecuentemente esta combinación de verbo y preposición.
Trasquilar: significa cortar el pelo de las ovejas y de otros animales. Los pastores trasquilaban (y trasquilan) a las ovejas al final de la primavera, es decir, justo en esta época del año. Un sinónimo de trasquilar es esquilar. 

Origen

En el mundo pastoril castellano de la edad media y siglos sucesivos, el comercio de la lana con el norte de Europa constituyó una importante fuente de riqueza. La lana de las ovejas era, por tanto, un bien preciado. Cada vez que uno de estos animales se perdía, por azar o por descuido de los pastores, era muy probable que volviera al rebaño sin su pelo, es decir, trasquilado. Esto constituía un pérdida de ganancia para el dueño del rebaño, y por tanto un hecho indeseable.

Ejemplos

Julián pensó que ese negocio sería el negocio de su vida y sin embargo se ha arruinado. Fue por lana y volvió trasquilado.
Quiso ofendernos con sus palabras pero se dio cuenta de que no podía con nosotros, vino por lana y salió trasquilado.